Actividades de la vida cotidiana y control cognitivo en demencia, deterioro cognitivo leve y pacientes con daño frontal

  1. Rodríguez Bailón, María
Supervised by:
  1. Marisa Arnedo Montoro Director
  2. María Jesús Funes Molina Director

Defence university: Universidad de Granada

Fecha de defensa: 21 February 2014

Committee:
  1. María Teresa Bajo Molina Chair
  2. Francisco Javier Gómez Jiménez Secretary
  3. Carlos Javier Gómez Ariza Committee member
  4. Tania Giovannetti Committee member
  5. Francisco Barceló Galindo Committee member
Department:
  1. PSICOBIOLOGÍA

Type: Thesis

Abstract

Realizar Actividades de la Vida Diaria (AVD) de manera autónoma es uno de los aspectos cruciales de la persona. Las AVD se han abordado desde diferentes perspectivas, sin embargo, aún existe una gran necesidad de seguir profundizando en los aspectos cognitivos necesarios para llevarlas a cabo. Una de las funciones cognitivas más importantes para realizarlas correctamente es el sistema de control cognitivo. Este sistema permite controlar nuestra conducta en presencia de estímulos irrelevantes, así como mantener el esquema de la actividad en memoria para completar todos los pasos. También es fundamental para detectar y corregir errores que pueden producirse en el transcurso de la actividad. En este trabajo de tesis hemos observado, a través de tareas experimentales por ordenador, la dificultad que tienen pacientes con lesión frontal para resolver tareas de conflicto tipo Stroop (conflicto Estímulo-Estímulo) y Simon (conflicto Estímulo-Respuesta) y más aún cuando deben resolverse en presencia de otros estímulos distractores. Trasladando estos resultados a tareas más complejas de la vida cotidiana, encontramos que, en presencia de objetos distractores que conforman tareas entre sí, los pacientes frontales realizaron más errores de comisión que el grupo control. Estos errores cotidianos estuvieron correlacionados con los errores cometidos en la resolución del conflicto tipo Simon en la tarea de ordenador. Con el objetivo de estudiar en profundidad el impacto de los objetos distractores en la realización de las actividades cotidianas en personas que sufren déficits ejecutivos, seleccionamos dos grupos de pacientes, uno que presentaba lesiones frontales y otro lesiones en otras áreas cerebrales. De esta forma, solicitamos que llevaran a cabo diversas actividades cotidianas en presencia de distractores que elicitaban acciones entre sí, introduciendo varias condiciones experimentales en las que, por un lado, compartían el mismo contexto semántico, y, por otro, compartían pasos y objetos con la tarea target. Los resultados revelaron que los pacientes frontales cometieron un mayor número de errores de repetición de pasos y de manipulaciones de objetos sin propósito que el grupo no-frontal. Bajo las condiciones donde se compartió el contexto, el grupo no-frontal se benefició, mostrando menos omisiones de pasos en la tarea target. El patrón contrario fue hallado en el grupo frontal. En las condiciones donde se compartieron pasos y objetos, los pacientes frontales cometieron más manipulaciones de objetos sin ningún propósito. En los siguientes estudios, incluimos poblaciones clínicas que, a su vez, también han mostrado problemas en el sistema de control cognitivo, como son los pacientes con deterioro cognitivo leve (DCL) y demencia. Con estas poblaciones comparamos condiciones en las que los objetos distractores podrían usarse en conjunto para hacer una tarea (Condición Tarea-Distractor), en las cuales el sistema de control cognitivo debe activarse en mayor medida que en las condiciones donde se presentaron objetos distractores aislados (Condición Objetos-Distractor). Los resultados revelaron patrones similares al estudio con pacientes no frontales, por el cual todos los grupos, incluido el control, obtuvieron un efecto de facilitación, reduciendo los errores cometidos con los objetos target en la condición de Tarea-Distractor. Sin embargo, bajo esta misma condición, los pacientes con DCL y demencia mostraron más errores con los objetos distractores que el grupo control. Finalmente, y con el objetivo de analizar más actividades, en contextos puramente familiares y observando procesos de control cognitivo más complejos, diseñamos la Escala Cognitiva de Actividades Básicas e Instrumentales de la Vida Diaria. Incluimos cuatro procesos cognitivos implicados en las AVD. Uno para evaluar la capacidad para mantener en memoria el esquema de la tarea y el orden de los pasos y los otros tres en relación con el control cognitivo, como la habilidad para detectar errores y resolver problemas, así como para iniciar acciones cuando corresponde. Los resultados revelaron que, mientras los pacientes con demencia obtuvieron puntuaciones significativamente más bajas que el grupo control en todos los procesos cognitivos, los pacientes con DCL mostraron déficits en la resolución de problemas incluso en las actividades básicas como vestirse o cepillarse los dientes. A diferencia de los pacientes con demencia, los que presentaban DCL mantuvieron una buena capacidad para recuperar y mantener el esquema de la tarea en memoria, tanto en las actividades básicas como las instrumentales. En conclusión, podemos afirmar que ante déficits ejecutivos se genera una mayor interferencia cuando se introducen estímulos u objetos distractores, incluso en la realización de tareas cotidianas, más aún, si éstos conforman entre sí acciones que deben también ser inhibidas, y además, comparten pasos y objetos con la tarea target, provocando que se cometan errores con los objetos distractores y que incluso lleguen a usarlos. En relación con el contexto semántico, en población normal o ante problemas mnésicos y leves ejecutivos, los distractores que forman tareas que están semánticamente relacionadas con las tareas target, pueden ayudar a recuperar la tarea en memoria. Sin embargo, la competición entre esquemas de tareas (Target y distractora) puede generar un problema de activación del esquema de la tarea target en pacientes con alteraciones ejecutivas más graves, como es el caso de los pacientes con lesiones frontales, generando así, un aumento de omisiones de pasos. Finalmente, podemos observar que estos problemas se generalizan a otras actividades y a aspectos más complejos de control cognitivo, como la resolución de problemas. En este sentido, los pacientes con DCL ya presentan alteraciones incluso en actividades muy básicas. Estos resultados ofrecen un marco para la rehabilitación de estas personas, y sugieren cambios en la determinación de los problemas funcionales que ya se observan en pacientes con DCL, que deben de reflejarse también en una actualización de las categorías diagnósticas.