Bernard Mandeville y las paradojas de un fabulador satírico

  1. Manuel Salguero Salguero
Revista:
Quaestio Iuris

ISSN: 1516-0351

Año de publicación: 2017

Volumen: 10

Número: 2

Páginas: 867-897

Tipo: Artículo

DOI: 10.12957/RQI.2017.26764 DIALNET GOOGLE SCHOLAR lock_openAcceso abierto editor

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Resumen

El molesto espejo de la Fábula de las abejas ha llamado la atención de importantes autores y Bernard Mandeville, conocido sobre todo como el autor de esa fábula, adquirió merecida fama en la cultura europea de la ilustración. La actualidad de Mandeville parece indiscutible porque se aprecia en sus obras un discurso legitimador del libre mercado propio de una sociedad comercial abierta y próspera, en el que se produce la siguiente paradoja: el propio interés y los vicios privados proporcionan de forma espontánea el bienestar público. Defendía, como atributo de este modelo de sociedad burguesa, el lujo, la avaricia y el egoísmo en todas sus manifestaciones pero lo hacía, adoptando como recurso satírico, un concepto ascético de la virtud. Con este recurso irónico pretendía desenmascarar la hipocresía de la moralidad de su tiempo porque ahondando en esa idea de virtud siempre aparece alguna forma de egoísmo. Mandeville estaba convencido de que el verdadero impulso para la acción proviene de las pasiones que anidan en la naturaleza humana.